
El Eremita (Cuento de Ultimate Arkham, 2004)
Julio 8, 2008(Tercera entrega del Fanfic de Nippur. Otro auto escondido tras el pseudónimo Ultimate Arkham. Una extraña batalla en pos de La Reliquia Sagrada. Lectores, ¿pueden imaginar qué es la Reliquia?)
EL EREMITA
El sol hiede a muerte.
El polvo irrita el estómago, como un fruto venenoso demasiado picante.
Las piedras entumecen las rodillas cuando se arrastran en procura de raíces.
Los cuervos oscurecen el día, y los escorpiones danzan agobiantes.
En este hueco del desierto, la sed es una sacerdotisa y el hambre un oficiante que parpadea para mirar directo al sol, y achicharrarse.
El eremita gime en silencio, porque ya ha perdido hasta la voz. Humilla su cabeza al sol, y aguarda.
Aguarda.
Aguarda.
Algún día, alguna inacabable nube de polvo y arena, alguna piedra demasiado filosa, rebotando sobre el cuero reseco, anuncia la llegada del Primero.
- Eres el primero -, dice la no-voz del eremita.
- Ya no puedes hablar, viejo tuerto -, dice el Primero, que está enjoyado y cubierto de tules que espantan el calor. – Pero has de saber que soy el Primero, y he de llevarme la Sagrada Reliquia.
El eremita sonríe con sus dientes de aire, y una tos de sol lo arrasa.
Tose días enteros, hasta que llega el Segundo.
El Segundo es anciano, cubierto de barbas e inutilidades como papiros y tablillas. El Segundo no habla, pero corre hacia donde supone la Sagrada Reliquia. No sabe que el bastón del eremita alguna vez fue arma poderosa en manos de un campeón de la guerra.
El Primero lucha a muerte, por la reliquia, enfrentando al Segundo. Pero antes que los cuervos tengan su pasto, llega el Tercero.
El Tercero es una mujer, tan bella que opaca al sol. Su cabello rojo riza las olas del viento, y la arena que flota gira en su torno para crear una aureola. El eremita sabe que es una diosa, e intenta facilitar su camino a la Reliquia, porque una vez el eremita fue un árbol donde bebían como pájaros ansiosos los cuerpos dúctiles de las mujeres.
Pero ni Primero ni Segundo advirtieron el movimiento del eremita, o lo hubiesen aprovechado para alzarse con la Reliquia: ellos no sabían dónde estaba. Y no lo advirtieron porque estaban demasiado ocupados desenvainando sus triples espadas envueltas en joyas para matar a la diosa.
Pero antes llegó el Cuarto, con un ejército de guerreros esqueléticos, pura fibra y fanatismo.
Y el Quinto, un espíritu del futuro, de extraño vestir y ajena parafernalia, que sólo se mostraba de a ratos.
Y del Sexto al Décimo Octavo, los fantasmas de los muertos en las ignotas batallas recordadas por alguien que no estuvo allí.
Y del sol al sol siguiente, y por muchos soles, fue la batalla, ante los ojos del eremita, la batalla por la Reliquia Sagrada.
Sólo sobrevivió uno, de los ejércitos y las armas y los soles ardientes.
El eremita se inclinó, y escarbó en el suelo, hasta dar con el saco de cuero de gacela que contenía la mancha informe que alguna vez fuera un ojo reventado. La Reliquia Sagrada.
Y se la ofreció a la ganadora.
Y la tierra tembló, en alguna parte.
Y el sol se llenó de polvo y arena, y los cuervos huyeron y las olas del viento se hicieron zarzas ardientes.
Y ella sonrió, como sólo pueden sonreír los dioses, y el sol dejó destrozarse un rayo contra la oscuridad repentina.
El sol, que hedía a muerte.
El polvo, que era un veneno demasiado picante.
FIN
seudónimo: Ultimate Arkham
FANFIC: 3º Cuento publicado : El Eremita